¡Cuántas manifestaciones pacíficas han degenerado en disturbios y saqueos! Muchas personas, apoyadas por la mayoría, creen que defienden la verdad y se creen expertos. La historia nos enseña lo contrario.
Cualquiera que piense al respecto se da cuenta de que es fácil cometer errores. Hace falta valor para deducir las consecuencias. Cuando el celo se vuelve excesivo y se convierte en una pasión incontrolada, la mayoría de los seguidores de una ideología caen en el fanatismo y la ceguera. Y no se ha conseguido el fin. Deseos sin sabiduría divina conducen a idolatría y a la búsqueda de metas utópicas. Esto está muy lejos de lo que Dios quiere. El amor y la fe verdaderos no producen ni obstinación ni celo amargo.
Algunos pensaban que actuaban con la bendición de Dios y se llevaron un chasco. ¿Te has equivocado? ¡Párate y piensa! Luego, ¡da media vuelta y acepta la ayuda! Aférrate a la poderosa mano de Dios y avanza con confianza. Jesús ayuda a los que lo necesitan.
Donde hay envidias y rivalidades hay también desorden y toda clase de maldad.
Santiago 3:16
¿Sueles ser demasiado entusiasta?
Pasaje bíblico: Santiago 3:13-18