Jesús va de camino con sus discípulos. ¡Están peleando por quién es el mayor entre ellos! Entonces Jesús pone a un niño en medio y les explica que nadie entra en el reino de los cielos a menos que se convierta en un niño.
Esto desconcertó a los discípulos que se sentían importantes. ¿Qué quiere decir Jesús con «ser como niños»? Los adultos hacen preguntas como: «¿Qué gano yo o qué puedo ofrecerle a Dios para que me haga una persona importante?». Los niños, por su parte, se sienten dependientes y simplemente felices de que se les dedique tiempo.
¿Qué puedo ofrecerle a Dios para que me convierta en uno de los grandes de su reino? ¡Nada en absoluto! Al contrario, necesito su don inmerecido: el perdón de mis pecados para reconciliarme con él, ¡de lo contrario me perderé el reino de los cielos! Confía en Dios como un niño y acepta este perdón liberador que él llevó a cabo por ti mediante su muerte en la cruz.
Jesús, viendo esto, se enojó y les dijo: Dejad que los niños vengan a mí y no se lo impidáis, porque el reino de Dios es de quienes son como ellos.
Marcos 10,14b
Texto de la semana: Marcos 10,13–16
¿Qué has aprendido de los niños?