¿Merece la pena tener paciencia?
19. julio. 26

Mi despertador suena sin cesar. ¡A medio soñar, me enfrento a la fría realidad! Quiero volver al mundo de los sueños lo antes posible. Aturdido por el sueño, sin ganas y con los ojos entrecerrados, me arrastro hasta el baño. ¿Te suenan estas situaciones?

Durante más de dos años, esa fue mi rutina matutina. Cada día luchaba contra los pensamientos negativos. Quería vencerlos.

En aquella época me sentía totalmente fuera de lugar en el trabajo. Sin embargo, cuando le expuse mi dilema a Dios, experimenté su ayuda. En retrospectiva, puedo ver su maravilloso plan en todo aquello.

¿Te encuentras ahora mismo en una situación similar? ¿Sientes que no estás donde deberías estar? ¿Quizás sea un momento en el que puedas aprender algo importante? Confía en tu Creador. Él te conoce a la perfección.

Lo iréis conociendo cada vez mejor y descubriréis todo el alcance de su maravilloso poder y fuerza, para que podáis recorrer vuestro camino con paciencia y perseverancia.

Colosenes 1,11

En el momento adecuado, te mostrará el siguiente paso. Mantén la paciencia en su presencia. A cambio, te recompensará cada día con nuevas fuerzas.

Texto de la semana: Colosenes 1,1-14

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