Cuando algo nos entusiasma, lo contamos. Recomendamos una película, compartimos una canción o hablamos de una experiencia. El entusiasmo es contagioso e influye en los demás.
De eso es precisamente de lo que viven los influencers. La gente los sigue, presta atención a sus recomendaciones y se inspira en ellos. Pero, ¿quién o qué influye realmente en tu vida?
Jesús quiere ser algo más que alguien a quien simplemente seguimos o cuyas ideas nos gustan. Seguirle significa confiar en él y orientar nuestra propia vida hacia él.
Y eso cambia las cosas. La Biblia lo compara con un árbol que da buenos frutos: lo que crece en nuestro interior, tarde o temprano se hace visible en el exterior. En nuestras palabras, en nuestras decisiones y en la forma en que tratamos a los demás.
Quien vive con Jesús descubre cada vez más cómo Dios ha concebido la vida. Su amor transforma nuestro corazón, y lo que llena nuestro corazón también marca lo que transmitimos a los demás.
De la abundancia del corazón habla la boca.
Mateo 12,34b
¿De qué hablas con entusiasmo? ¿Y qué marca tu vida?
Texto bíblico sobre el tema: Lucas 6,43-45

