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La práctica hace al maestro

La práctica hace al maestro

En el estadio, los espectadores saltan de sus asientos y se vuelven locos. Aplauden con entusiasmo a sus héroes. Los periodistas se aba- lanzan sobre el ganador del partido, le arrancan múltiples comentarios y los publican en todo el mundo.

Pero detrás de este triunfo hay muchas horas de entrenamiento soli- tario y una rigurosa disciplina. Pensemos también en la fuerza mental que se pone a prueba con las derrotas, las lesiones, los rumores de los medios de comunicación, las críticas del público y el desarrollo del juego. El deportista lleva muchos reveses y dificultades a la espalda. Afortunadamente, ha tenido un entrenador que podía animarlo, mo- tivarlo y recordarle constantemente la meta que tenía que alcanzar.

Pero el que permanezca firme hasta el fin, se salvará.

Mateo 24,13

Los conflictos y malestares pueden desestabilizarte, también, en tu vida de fe. Por algo la Biblia usa la imagen del deportista para ayudarnos a mantener los ojos en la meta. Nuestro entrenador, el Espíritu Santo, nunca deja de apoyarnos y consolarnos.

¡Aguanta, la victoria está cerca!


Texto de la semana: Filipenses 3, 12-16

Babilonia, ¿un sistema de otra época?

Babilonia, ¿un sistema de otra época?

Nuestras calles se ven invadidas por multitudes que se manifiestan contra la contaminación ambiental, la corrupción y los gobiernos des- póticos. Se alzan contra un sistema que está destruyendo el mundo. Se parece al contexto de Babilonia en la Biblia.

La Biblia nos dice que, ya en la antigüedad, los hombres quisieron desafiar a Dios con orgullo y arrogancia. La construcción de la torre de Babel fue el símbolo de la pretensión y la usurpación de la humanidad de entonces. Por lo tanto, a nadie le sorprenderá descubrir en el último libro de la Biblia que Babilonia se convirtiera en el símbolo de un sistema egocéntrico. Está al borde de su desaparición, causada por la inmoralidad, el poder y la codicia en estos tiempos cercanos al fin.

La mayoría de los jóvenes que se manifiestan quizás no conocen estos conceptos bíblicos. Se enfrentan a un sistema egoísta y totalitario que, sin embargo, no cambiará por tener nuevos líderes, ni con una intervención armada. Su anhelada pretensión sigue siendo inalcanzable.

Venid, vamos a construir una ciudad y una torre que llegue hasta el cielo. De este modo nos haremos famosos y no tendremos que dispersarnos por toda la tierra.

Genesis 11,4

Lo que realmente necesitamos es una revolución en nuestros corazones. Solo el Espíritu Santo puede producir un cambio de salvación en aquellos que humildemente se someten a Jesucristo, el Príncipe de Paz.
Texto de la semana: Apocalipsis 18

Libertad y justicia

Libertad y justicia

La tarea de un árbitro en el campo de fútbol es cada vez más difícil. Todos los equipos están tan desesperados por ganar que a veces tienen la tentación de hacerlo incluso rompiendo las reglas. Las reglas están ahí para que los jugadores se atengan a un orden, o incluso para pararles los pies. Las reglas dan la impresión de restringir la libertad, cuando en realidad están para hacer el juego más justo.

Pero no uséis esta libertad para dar rienda suelta a vuestros instintos. Más bien servíos por amor los unos a los otros.

Gálatas 5, 13b

Jesucristo nos trae libertad y justicia al mismo tiempo. En él encontra- mos un hermoso ejemplo de amor al prójimo. Él es nuestro modelo y quien nos forma para una vida en armonía con nuestros semejantes. No basta con nuestras propias fuerzas. Con demasiada facilidad, nos alteramos en el plano emocional. En nuestras relaciones, necesitamos la acción poderosa y limpiadora del perdón de Jesús. El Espíritu Santo nos enseña a tener relaciones más transparentes y honestas.

¿En qué área necesitas todavía formación? 

Texto de la semana: Gálatas 5, 13-24

¿Se mantiene mi fe?

¿Se mantiene mi fe?

Los recién nacidos que son amamantados por sus madres están mejor protegidos de las enfermedades y su relación de confianza recibe más estímulo. Pero, a medida que crecen, los niños tienen que aprender a comer en la mesa.

En la carta a los Hebreos, el autor utiliza este principio de la nutrición para explicar el crecimiento espiritual. Necesitamos pasar de la comida para bebés al alimento sólido. Se trata de vivir nuestra fe de manera práctica en la vida diaria.

La Biblia nos enseña a no dejarnos abrumar por las preocupaciones de cada día, sino a hablar con Dios sobre ellas. Cuando no podemos deshacernos de los pensamientos negativos que nos asaltan, no dudamos en orar las veces que haga falta. Yo practico siempre dando pequeños pasos y así es como mi fe se va fortaleciendo poco a poco.

Ahora, hermanos, os encomiendo a Dios y al mensaje de su amor. Él tiene poder para haceros crecer espi- ritualmente y para daros todo lo que ha prometido a su pueblo santo.

Hechos 20,32

Se trata de ir conociendo poco a poco a Dios, de descubrir soluciones constructivas para edificar mi fe a diario, y luego compartirlas con los demás. ¡Así que no te quedes en la leche materna!

Texto de la semana: Hebreos 5, 11-14

Eres una gran idea de Dios

Eres una gran idea de Dios

Me gusta hablar del «regalo inmerecido» de Dios. La nueva vida que nos ofrece demuestra que su amor no tiene límites. Dios entregó a su Hijo unigénito, que murió por nuestros pecados.

No tienes que ser castigado por tus malas acciones o hacer buenas obras para ganarte el favor de Dios. Todo eso ya lo hizo Jesús por ti. Nunca podremos ganarnos su gracia.

Solo después de recibir su gracia adquirimos la capacidad de hacer el bien. Nuestra nueva vida, que se nutre del amor de Dios, produce frutos de gratitud y generosidad. Esta es nuestra vocación. Esta es la gran idea de Dios para nuestra existencia.

Pues Dios es quien nos ha hecho, quien nos ha creado en Cristo Jesús para que hagamos buenas obras, según lo que había dispuesto de antemano.

Efesios 2,10

Dios te creó con ternura. Las personas que están a tu alrededor verán si escuchas a Dios y haces aquello a lo que él te llama.

Texto de la semana: Efesios 2, 1-10