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Tiempo de cambio

Tiempo de cambio

Los artistas prueban diferentes materiales y técnicas para expresar mejor sus pensamientos y sentimientos. Los músicos practican sus melodías, compás a compás, nota a nota, para memorizar y perfeccionar una nueva canción. Los arquitectos e ingenieros estudian y aplican cálculos complejos para planificar y construir estructuras seguras.

Dedicamos tiempo y concentración a todas estas cosas para llegar a ser buenos en ellas.

El rey David quería conocer mejor a Dios. Sabía que la Palabra de Dios era útil para ello. Se dio cuenta de que las Escrituras le ayudarían a entender cómo vivir sin herir a la personas y sin alejarse de Dios. Día tras día, dedicaba mucho tiempo a conocer mejor a Dios.

En tus preceptos medito,  y pongo mis ojos en tus sendas.

Salmo 119:15

También para nosotros, este es un valioso ejemplo del que podemos aprender: Si queremos conocer a Dios, si queremos conocer a Jesús, tenemos que conocer la Palabra de Dios. Leyendo la Biblia, aprendemos cómo Dios, nuestro Creador, deseaba que viviéramos nuestras vidas.

¿A quién o a qué dedicas hoy tu tiempo y tus pensamientos?

Consejo: Para conocer mejor a Dios, puedes comenzar hoy mismo leyendo el Evangelio de Juan. Si quieres, utiliza lápices de colores para subrayar los versículos que te hayan llamado la atención.

Training oder Rennen?

Training oder Rennen?

Giovanni lieferte beim Training eine beeindruckende Leistung ab – mit einer traumhaften Abfahrtszeit, die ihm das Gefühl gab, topfit und unschlagbar zu sein. Seine Gegner waren beeindruckt, manche sogar etwas entmutigt. Sein Teamkollege Riccardo hingegen ging es anders an. Auch er war bestens vorbereitet, riskierte aber im Training nicht alles. Stattdessen hatte er sich vorgenommen, am Renntag an den entscheidenden Stellen sein volles Potenzial abzurufen.

Als der Wettkampf schliesslich kam, gelang Riccardo eine Glanzleistung. Mit einer herausragenden Fahrt und grossem Vorsprung schlug er die gesamte Konkurrenz. Während Giovanni und die anderen das Rennen nicht mehr verbessern konnten, sicherte sich Riccardo den Sieg – weil er seinen Fokus nicht auf das Training, sondern auf das Rennen gerichtet hatte.

So ähnlich erleben es Menschen, die Christus vertrauen. Das Leben auf der Erde ist wie die Trainingsphase – voller Herausforderungen und noch weit entfernt vom endgültigen Ziel. Sie wissen, dass vieles hier noch unvollkommen ist und nicht alles so läuft, wie es einmal sein wird. Aber ihr Blick richtet sich auf das Wesentliche: das Ziel, für das sie leben, den «Siegespreis».

Der Apostel Paulus schreibt:
«Ich halte geradewegs auf das Ziel zu, um den Siegespreis zu gewinnen. Dieser Preis ist das ewige Leben, zu dem Gott mich durch Jesus Christus berufen hat.»

Philipper 3,12

Wie oft orientierst du dich an deinem Ziel?

Passender Bibeltext: Philipper 3,12-21

Alfa y Omega

Alfa y Omega

Hoy he ido al cementerio de mi pueblo. He visitado algunas tumbas de personas que conocía. En las lápidas estaban grabadas las fechas del nacimiento y de la muerte. El principio y el final de la vida de una persona en la tierra. Todo me parece tan fijado, tan definitivo.

El tiempo limitado y su consecuente caducidad forman parte de la vida y, en cierta manera, nos hacen parecer pequeños e impotentes.

Pero, ¿realmente son definitivas estas fechas que han sido grabadas aquí? ¿Se acaba todo cuando morimos en la tierra?

Hay un Dios que dice de sí mismo: «Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin».

Apocalipsis 21:6a

El Dios eterno creó el mundo. Él no está sujeto al espacio ni al tiempo. Hemos sido creados para tener una relación eterna con Dios. Nuestra alma sigue viva, aunque hayamos muerto físicamente. Cuando todo se acaba, es Dios quien permanece. El Dios de la vida y del amor envió a su único hijo Jesús a la tierra para reconciliarte con él. 

¿Quieres aceptar este regalo eterno?

Texto de la semana: Apocalipsis 21:1-7

Ein weiches Herz

Ein weiches Herz

Fast die Hälfte der Psalmen in der Bibel werden David zugeschrieben. Er wird oft als «der Mann nach dem Herzen Gottes» bezeichnet. Doch was macht ihn so besonders?

Es gibt durchaus Gründe, die bei näherem Hinsehen gegen diese Bezeichnung sprechen. Die Psalmen berichten von tiefen Spannungen, Zweifeln und Zeiten grosser Schwäche, die David durchlebte. Seine Verfehlungen, wie der schwerwiegende Fehltritt mit Bathseba und der darauffolgende Mord an ihrem Ehemann, gehören sicherlich nicht zu den glanzvollen Momenten seines Lebens.

Es ist sein Umgang mit diesen Fehlern und Unvollkommenheiten, die ihn zum Mann nach dem Herzen Gottes machten. David hatte ein weiches Herz, das immer wieder zu Gott umgekehrt ist. Er versteckte nichts vor ihm. Alles, was ihn bewegte, belastete und quälte, brachte er zu Gott. David wusste, dass er die Vergebung und Gnade Gottes jederzeit nötig hatte. 

In Psalm 51 wendet sich David nach dem Seitensprung und Mord an Gott und bittet ihn um Vergebung und ein neues, reines Herz. 

Wie gehst du mit deinen Misstritten um?

Passender Bibeltext: Psalm 51

Oro por mi familia

Oro por mi familia

He crecido en una familia cristiana donde he podido experimentar los resultados de la oración. En la empresa de mi padre trabajaban unos 50 empleados que percibían un salario mensual. Debido a la enorme competencia de Extremo Oriente y a la creciente presión de los minoristas, la empresa se encontró de pronto en números rojos. Todas las noches orábamos juntos para pedir la ayuda de Dios. 

Poco después, mi padre recibió inesperadamente una oferta para vender la empresa. Era la respuesta de Dios y así evitó la quiebra.

Desde entonces han pasado 55 años y he experimentado muchos más milagros con Dios. Merece la pena hablar con Dios de nuestros problemas en situaciones difíciles. A veces no ocurre nada de inmediato. Pero Dios escucha nuestras oraciones y actúa de la manera que es mejor para nosotros.

Pedid, y se os dará; buscad, y encontraréis; llamad, y se os abrirá.

Mateo 7:7

Yo pido por mi familia, mi trabajo, mis amigos. Tú también puedes hablar de todo con Dios, tal y como lo harías con un amigo. Pruébalo.

Texto de la semana: Mateo 7:7-12